Como seguidor de nuestro equipo de futbol de toda la vida, desde que mi padre de pequeñito nos llevaba a mí y a mis hermanos, tengo que decir que aún guardo en la retina aquellos partidos en el campo de tierra, donde cada vez que llovía se convertía el terreno en un lodazal y, a pesar de todo, tantos buenos ratos y, por qué no decirlo, a veces malos, hemos pasado los aficionados a La Roda C.F.
Con el paso de los años y a pesar de llegar mucho más tarde que otras poblaciones similares o incluso más pequeñas a tener instalaciones, el añorado campo de césped fue una realidad y pasamos a disfrutar de un verde estupendo.
A pesar de posteriores reformas y para mi opinión continuos remiendos en el arreglo del municipal rodense, tengo que decir que es una pena que nuestro campo de fútbol, contando con uno de los mejores césped de toda la comunidad, lamentablemente no se vea acompañado de lo que rodea al propio terreno. Me explico. Después de las dos primeras jornadas ha quedado demostrado que hay ciertas cosas mejorables, todo ello sin menospreciar las nuevas taquillas y aseos que han quedado de categoría, pero insisto en que como en muchas otras instalaciones deportivas no se han acometido las reformas de una manera más grande e integral y que conste que no me estoy refiriendo a todo el complejo polideportivo sino al propio campo de fútbol y gradas.
Dado que en el primer partido hubieron unas altas temperaturas y en el segundo una gran tromba de agua, hizo que gran cantidad de gente que se suele poner domingo tras domingo en la grada de marcador acudiera a la zona cubierta, y creo yo que con lo fácil que sería colocarle una uralita a esa grada, subiéndola unos pocos asientos más y ponerle sillas de plástico al estilo, sin ir mas lejos, de lo que hay en la localidad de Quintanar del Rey, que tiene las dos gradas cubiertas. Así la gente que quiera ir a esa zona del campo, puede hacerlo, tanto si llueve, nieva, hace frío o calor. Todo ello además de ver que hay trozos de la grada que se están desprendiendo.
Otra solución sería una pequeña grada detrás de la portería donde están los nuevos aseos. No dudo que mucha gente vería que se nos queda un campo más coqueto, y también pensando que algún año nuestro equipo pudiera subir a la Segunda División B que tampoco es una cuestión tan impensable.
Durante el transcurso de estos dos partidos, al tener que acudir a la grada cubierta, te percatas que, sorprendentemente, al no estar a la misma altura los laterales que la grada central, no se ve parte del terreno de juego ni el fútbol en condiciones, ni siquiera poniéndose de pie como hice yo. Una cosa para mi parecer casi surrealista. Cuando viene gente de fuera tanto en torneos como cuando se ha llenado en promociones o similares, la imagen que se da no es la mejor, con el agravante de que encima de una de esas gradas laterales están las cabinas de radio, que me pregunto yo para qué valen o podrían valer si algún día alguien las quisiera utilizar, cuando es prácticamente imposible divisar más allá de la mitad del terreno de juego.
Este tema viene de lejos y por todos es sabido, lo que ocurre es que nadie ha levantado la voz sobre esta cuestión, pero se deberían tomar medidas en un futuro cuanto menos lejano mejor, como por ejemplo subir las dos gradas laterales a la misma altura que la central, y acercarlas al rectángulo de juego, pues están demasiado separadas del campo.
Digo esto porque como en su día se ideó hacer en el campo de fútbol las pistas de atletismo, se desplazó el terreno hacia el marcador, quedando una gran distancia entre la grada y el campo con lo que se pierde mucha presión ambiental necesaria en los partidos de fútbol. Además si tiramos de archivo, desde estas mismas páginas ya defendí hace años que se construyeran las tan ansiadas pistas de atletismo pero no a costa de hacerlas en el campo de fútbol y de perder visibilidad por la distancia de las mismas. Por último decir que la iluminación también es muy mejorable.
José Manuel Pardo Moreno






Los de la grada marcador también vivimos, y nosotros vamos al fútbol, no a la ópera.
¡Queremos una foto nuestra ya!